La planta de producción de SEGUIN-MOREAU ha sufrido varias ampliaciones que han llevado a un aumento de los volúmenes de calor en un 64 %. Sin embargo, el diseño de las instalaciones de calefacción no se ha revisado en consecuencia, lo que obliga a la empresa a alquilar una caldera de combustible de 1 MW además de cada invierno. La compañía quiere reemplazar su caldera existente por una nueva caldera de biomasa con una mayor potencia (1 200 kW) y renovar su red de calefacción. Con el fin de limitar el impacto ambiental de la sala de calderas, se instalará un electrofiltro para reducir los niveles de emisión de polvo de 433,7 mg/m³ a menos de 50 mg/m³.