Las empresas farmacéuticas externalizan cada vez más su investigación y desarrollo preclínicos a estructuras externas. Esta externalización a laboratorios públicos o proveedores de servicios representa un mercado potencial y, por lo tanto, una oportunidad real para el desarrollo económico. El campo de investigación se refiere a la inflamación, tanto la neuroinflamación como la inflamación pulmonar o gastrointestinal. Las enfermedades inflamatorias graves como el asma o la bronquitis pulmonar obstructiva crónica aumentan constantemente. Las citoquinas inflamatorias están en el corazón de estas patologías. Las compañías farmacéuticas han estado buscando el desarrollo de inhibidores de citoquinas durante décadas, pero solo los biomedicinas, como los anticuerpos, han demostrado su efectividad hasta la fecha. Franjas enteras todavía están por ser descubiertas. Una de las fortalezas del laboratorio es su experiencia tanto en patologías inflamatorias como infecciosas, y una doble competencia en inmunología pero también en neurobiología que permite un análisis cruzado de la implicación de nuevas vías reguladoras en estas dos áreas. Los complejos mecanismos involucrados requieren caracterización en modelos animales. [...]