Durante varios años, la transformación digital ha tenido lugar en empresas francesas e internacionales. Hoy, considerada por las autoridades públicas como una fuente de crecimiento y competitividad, la digitalización se está arraigando en la sociedad civil y económica (ciudadanos, consumidores, administraciones públicas, empresas privadas). Los especialistas confirman un despliegue real y exponencial entre los individuos, pero se comprometen a ver el desarrollo de las tecnologías digitales en empresas aún frágiles. Las principales razones de este temor son las dificultades organizativas, la falta de conocimiento digital y la falta de participación en el liderazgo. Sin embargo, estos mismos expertos confirman el potencial de desarrollo de la economía francesa, que podría dar lugar a un aumento de la cuota del sector digital en el PIB en 100 000 millones de euros anuales. El impacto de las tecnologías digitales disruptivas (Cloud Computing, impresión 3D, Big Data...) ascendería a 1000 000 millones de euros en Francia para 2025.(1)Con el fin de una crisis económica sin precedentes, un entorno económico inestable y una elevada tasa de desempleo, la transición digital parece ser un potencial de reequilibrio. Todos los actores de la sociedad (autoridades públicas, empresas, sistemas educativos, particulares) participan y contribuyen a este cambio. Así, los primeros usuarios son los individuos: los teléfonos inteligentes, portátiles, tabletas y objetos conectados son herramientas dul diarias, esenciales para la gran mayoría. Este último explotó las partituras: mil millones de búsquedas por día en Google! Estas innovaciones tecnológicas están cambiando los estilos de vida y el consumo.