En los últimos años, la creciente penetración del portador de energía eléctrica en un gran número de productos y sectores industriales a través de la proliferación de dispositivos eléctricos (máquinas-convertidores-almacenamiento) ha dado lugar a sistemas complejos con requisitos estrictos de seguridad operativa y disponibilidad que pueden ser muy críticos para determinadas aplicaciones. A modo de ejemplo, en 2011 la industria automotriz implementó la norma 1S0 26262:2011, que garantizaría la seguridad funcional de un vehículo a bordo. Del mismo modo, las normas ED-12C y DO-178C se refieren al análisis de seguridad de la aviónica. Cabe señalar que esta expansión de la electrificación de maquinaria y objetos en diferentes sectores de la actividad humana ha ido acompañada de un aumento espectacular en la producción de maquinaria eléctrica y convertidores estáticos en todo el mundo. Esta nueva situación acentúa la necesidad de sistemas de conversión y transformación de energía (dispositivos y componentes) que, si no totalmente inmunes, poseen cualidades de disponibilidad intrínsecas a pesar de la aparición de un defecto. Por lo tanto, estos requisitos cada vez más altos de disponibilidad y seguridad del sistema implican nuevos requisitos en el esfuerzo de investigación sobre métodos diagnóstico/pronósticos y metodología de dispositivos eléctricos con un retorno a su diseño para integrar estructuralmente la disponibilidad a través de su capacidad de tolerar ciertos defectos. El diagnóstico consiste en detectar, localizar e identificar defectos que permitan a los sistemas de supervisión actuar eficazmente aplicando uno de los escenarios de tolerancia a fallos, a saber, el alojamiento, la reconfiguración o la reestructuración según el grado de gravedad del defecto. El pronóstico predice el futuro estado de funcionamiento de los equipos pertinentes sujetos a una norma internacional (ISO, 2004). Así, el pronóstico es visto como un proceso clave en las estrategias de mantenimiento. Es dentro de este marco que GREAH e IRESEM combinan sus fuerzas mediante la formación de un equipo de proyecto multidisciplinario capaz de abordar muchos de los múltiples aspectos de la cuestión de la seguridad y disponibilidad de dispositivos de conversión y transformación de energía eléctrica